¿Se puede predecir la creatividad?

Te has preguntado alguna vez ¿qué es lo que hace que unas personas sean más creativas que otras? ¿Crees que sería interesante poder predecirlo con anterioridad? ¿por ejemplo entre nuestros empleados? ¿o tal vez entre nuestros alumnos? Pues parece que cada vez estamos más cerca de poder hacerlo. Investigadores y estudiosos de la creatividad se están acercando cada vez más a su comprensión, a entender cuáles son las bases funcionales de la creatividad. Un libro nos revela que la creatividad parece íntimamente ligada al impulso de un individuo para explorar y descubrir cosas nuevas.

 

wired to createWired to Create: Unraveling the Mysteries of the Creative Mind, es el último trabajo de Scott Barry Kaufman y Carolyn Gregoire, dos autores ya conocidos en el mundo de la creatividad. En este libro nos explican que la apertura a la nueva experiencia es el rasgo de personalidad más fuerte y consistente que predice el logro creativo, tanto en las artes como en las ciencias.

¿Qué es la apertura a la experiencia?

¿Has oído hablar alguna vez de la teoría de los “cinco grandes rasgos de la personalidad”, también llamados factores principales? En el estudio de la psicología de la personalidad, el conocido como Modelo de los cinco grandes (en inglés, “Big Five”) es un patrón en el estudio de la personalidad que examina la estructura de ésta a partir de cinco elementos amplios o rasgos de personalidad (dimensiones de la personalidad).

 

Rasgos de Personalidad: los cinco grandes

Estos elementos constitutivos fueron reportados durante un estudio sobre las descripciones que hacían unos individuos sobre la personalidad de otros (Goldberg, 1993), y es uno de los modelos sobre los rasgos de personalidad humanos más reconocidos.

Los cinco grandes rasgos de personalidad, también llamados factores principales, suelen recibir los siguientes nombres: factor O (apertura a las nuevas experiencias), factor C (responsabilidad), factor E (extroversión), factor A (amabilidad) y factor N (neuroticismo o inestabilidad emocional), formando así el acrónimo “OCEAN”.

En el estudio de la creatividad se ha encontrado que, de los cinco rasgos, la apertura a la experiencia es el que correlaciona de forma más alta y positiva con el logro creativo, llegando a considerarse un rasgo esencial de las personas creativas, tanto en las artes como en las ciencias.

La apertura a la experiencia … es el rasgo de personalidad más sólido y consistente que predice el logro creativo“, escriben Kaufman y Gregoire. “No solo para artistas sino también para innovadores de todo tipo, las experiencias novedosas proporcionan el tejido crucial del material del mundo real que se puede convertir en un trabajo original“.

 

¿Qué mide exactamente la “apertura”?

Según Kaufman y Gregoire, la apertura como rasgo de personalidad “depende del compromiso y la exploración” y puede expresarse de muchas formas “desde el amor por resolver problemas complejos en matemáticas, ciencia y tecnología, hasta un amor voraz por el aprendizaje, por una inclinación hacer las grandes preguntas y buscar un significado más profundo en la vida, o exhibir reacciones emocionales intensas ante la música y el arte”.

Las personas que tienen un alto nivel de apertura a la experiencia tienden a convertirse en emprendedores tecnológicos visionarios, viajeros del mundo, buscadores espirituales y pensadores originales.

 

¿Cómo conduce la apertura a la experiencia a la creatividad?

Puede haber una base neurológica para la apertura, que comienza con la dopamina. Contrariamente a la creencia popular, la dopamina no solo nos ayuda a experimentar placer; sino también a buscarlo. En realidad, para algunas personas, la búsqueda es el placer, independientemente del resultado.

En el nivel más amplio, la dopamina facilita la plasticidad psicológica, una tendencia a explorar y participar de manera flexible con cosas nuevas, tanto en el comportamiento como en el pensamiento“, explica Kaufman. “La plasticidad nos lleva a involucrarnos con la incertidumbre, ya sea reflexionando sobre una nueva aplicación para satisfacer la demanda del consumidor o cuestionando el siguiente paso en nuestro propio camino de vida, explorando lo desconocido y encontrando recompensa en la búsqueda de su potencial positivo“.

Para algunas personas la búsqueda de nuevas experiencias no les compensa porque se centran en todas las posibles consecuencias negativas que pueden traer, como por ejemplo los fallos, distracciones, resultados inciertos, fracasos, etc. y, por ese motivo, intentan siempre que le es posible evitar dichas situaciones. Por otro lado, están las personas que están más abiertas a la experiencia y para quienes el riesgo merece la pena. No es una cuestión de distinguir entre optimismo versus pesimismo, sino de entender que poseen diferentes valores: así mientras algunas personas valoran el conocimiento predecible y las expectativas cumplidas; otros valoran más la oportunidad de experimentar cosas nuevas y, con ellas, poder obtener potenciales mayores recompensas, incluso cuando existe el riesgo de que no puedan conseguirlo.

Y tú ¿con qué grupo te identificas más?

Referencias bibliográficas

Goldberg, L. R. (1993). The structure of phenotypic personality traits. American psychologist, 48(1), 26.

Kaufman, S. B., & Gregoire, C. (2016). Wired to create: Unraveling the mysteries of the creative mind. Penguin.